Módulo III. Prototipos textuales y razonamiento lógico verbal
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3.1.4 Descripción

Los textos descriptivos se utilizan para explicar, describir y representar detalladamente algo físico, como cualidades de personas, animales u objetos. Y también no físico, como un sueño, o la percepción de un evento; de tal manera que a través de ese párrafo descriptivo el lector obtenga una imagen exacta de lo que el autor, o autora desea representar.

La descripción de este tipo de textos se integra de dos elementos: un observador y una realidad; móvil o inmóvil. Generalmente estos elementos se presentan al interior del texto de diferente manera, basados en el orden de la información que el autor o autora desea que se comprenda del mejor modo posible.

 

Características:

A continuación presentamos algunas características del texto descriptivo que te pueden ayudar a elaborar una redacción correcta:

 

- En los textos descriptivos se utiliza el detalle del elemento referido, describir sus características (su utilidad, sus especificaciones, su funcionamiento); pues el objetivo es transmitir al receptor información valiosa que le permita formarse una idea clara.

- En los textos descriptivos se puede recurrir al uso de licencias literarias, como puede ser la hipérbole, o herramientas del lenguaje que sirvan para que el interlocutor se cree una idea clara.

- Los textos descriptivos también suelen ser considerados retratos verbales.

- En los textos descriptivos se utilizan con frecuencia las enumeraciones y las comparaciones.

- A diferencia de otros prototipos textuales, en los textos descriptivos hay ausencia de acción.

- En los textos descriptivos es común utilizar tecnicismos relacionados con el elemento referido.

- En los textos descriptivos predominan los adjetivos y los sustantivos.

- En los textos descriptivos es común la presencia de verbos copulativos.

- En los textos descriptivos es común que los verbos se conjuguen en tiempo presente, o en tiempo pasado.

- En los textos descriptivos se emplean oraciones yuxtapuestas y coordinadas.

Los textos descriptivos se clasifican en dos tipos: la descripción técnica y la literaria:

Descripción técnica: La finalidad es presentar textos con palabras técnicas que explican de manera objetiva las características de lo que se intenta exponer, respetando de manera ordenada los detalles de la información, para que se diferencie y no sea distorsionada por algún punto de vista u opinión.

Ejemplos de descripción técnica: Textos de explicación científica, manuales de instrucción, diccionarios, recetas de cocina, textos técnicos.

Descripción literaria: La descripción literaria o descripción subjetiva privilegia lo que el autor o autora desea representar mediante el uso de palabras, para generar una imagen de paisajes, objetos, seres o personas reales o ficticias; como si se tratara de una realidad que se presenta ante nosotros.

Ejemplos de descripción literaria: retrato, autorretrato, descripciones de lugares y de objetos en textos literarios.

Elementos a considerar en un texto descriptivo:

Introducción: Es la parte inicial del texto, y el objetivo del autor es presentar una primera impresión del tema, explicar su contenido de una manera clara demostrando la importancia que este tiene, para atraer la atención del lector o receptor.

Desarrollo del tema: Empleando las palabras apropiadas el autor realiza la descripción de la imagen de una persona, un animal, un objeto, o un ambiente. Realidad o ficción que el autor intenta representar y proyectar, creando una ilusión que el lector pueda reproducir en su mente.

Asociación y comparación: Es común que se establezca durante la narración de la historia, una comparación con otros elementos similares, o relacionados con los presentados al interior del texto.

Ejemplo 1 (descripción técnica):

Descripción técnica del oro

El oro es un metal sólido de coloración amarilla brillante. Se encuentra como metal blando de forma natural en la naturaleza. Es resistente a la corrosión y a la oxidación.

Enciclopedia de Ejemplos (2019).

Ejemplo 2 (descripción literaria):

Fragmento de “Antología de leyendas de Mesa de Calcote, Ver.”

Los dones de los animales

Hace mucho tiempo aquí en nuestro planeta vivía un señor todopoderoso que era Dios. Es el que controlaba el comportamiento de los animales, porque había una comunicación entre Dios y los animales.

Un día, Dios les dijo a cada uno de los animales lo que debían hacer y los separó para que tomaran su camino al trabajo. Los animales más conocidos eran la vaca, el burro, el conejo, el puerco y el caballo. A cada uno de estos, Dios les dio su don, sus características, en su trabajo, para alimentarse y para dar alimento a los demás.

Dios dijo: —Tú, vaca, serás alta, patas grandes, cola larga y cuernos puntiagudos; vivirás en un potrero y comerás zacate; además, darás alimento a mis hijos. Tú, burro, te llamé así porque no entiendes; tendrás una estatura media, cola larga y peluda, orejas anchas y largas, y mirarás como menso y astuto. Tú, conejo, serás pequeño, peludo y muy huidizo.

El conejo estuvo en desacuerdo con el don que le otorgaban y le dijo a Dios: —Yo quiero ser grande como los demás.

Y Dios le dijo: —Bueno, lo vamos a intentar.

Entonces todos se ayudaron a estirar al conejo: unos jalaron de las orejas y otros de la cola. Lo estiraron tan fuerte que su cola se reventó y sus orejas se hicieron largas.

—Ya ves, conejo, tú serás siempre chiquito –le dijo Dios, y el conejo se quedó así triste y callado.

—Tú, puerco, serás gordo, con orejas grandes y tu cola será como tornillo. Te bañarás en el lodo, servirás de alimento a mis hijos, y tendrás tus cojones bien grandes.

El puerco no quiso los cojones bien grandes y se quiso escapar. Se puso a correr y nadie lo podía alcanzar, hasta que Dios le aventó los huevos y le pegó atrás. Entonces lo capó. El puerco se puso a llorar diciendo: “hoy no, hoy no”.

—Tú, caballo, serás grande y bonito, orejas chicas y cola más peluda. Tu trabajo será ayudar a mis hijos; se montarán en tu lomo. Comerás zacate, ya sea amarrado o soltado en el potrero.

—Bueno, todos ustedes son los más conocidos y más utilizados por mis hijos, los humanos.

Y dijo estas últimas palabras: —Todos los animales nos sirven en el trabajo, en el alimento, hasta en los negocios. Estos animales también son como humanos: beben y comen para sobrevivir. Por ejemplo, el burro y el caballo en el trabajo; la vaca y el puerco lo único que temen es enfrentarse a la muerte porque en cualquier momento inesperado los humanos los agarran y los matan para comerlos. Y el conejo vivo o muerto, en el momento innecesario, lo pueden atrapar y matar; por eso siempre se esconde en su madriguera.

Esto también se presenta en otros animales, porque quien dio el don fue Dios para que cada quien siga su camino viviendo mucho o poco tiempo.

Soto, P. (2015) 

Ejemplo 3 (descripción literaria):

Fragmento de Kóbix Guerrero Águila I “El medallón mágico”

Era el 8 de mayo de 1510 y Moctezuma II se había trasladado a la ciudad ceremonial de Teotihuacán para realizar un ritual en honor del dios del Sol. Otra vez su mente supersticiosa se embriagaba con la escena en la que era el protagonista. Como sacerdote supremo en esa ceremonia, permanecía de pie y portaba en cada mano la mitad de una joya formada por dos piezas de oro, que simbolizaban al sol y la luna unidos en un solo cuerpo, con cuatro pequeñas figuras talladas en piedras preciosas que representaban a los principales cuatro dioses aztecas: Tezcatlipoca Negro, labrado en obsidiana; Quetzalcóatl Blanco en jade; Xipe Tótec Rojo en pedernal, y Huitzilopochtli Azul en turquesa.

De pronto, el ambiente se llenó del sonido de los caracoles que llamaban a orar por Quetzalcóatl, secundando el momento en que Moctezuma levantaba los brazos para ofrecer la joya a sus dioses. El eclipse, que desde temprana hora causó ansiedad y expectación, llegaba a su clímax; el espectáculo era fascinante y maravilloso.

Sobre el suelo comenzaron a danzar, de manera simétrica, ondas blancas y oscuras que guiaban lenta y paulatinamente a la oscuridad hasta cubrir el valle; las aves graznaban nerviosas y, sorprendidas por la repentina llegada de la noche, aleteaban presurosas buscando desorientadas sus nidos. Ningún anochecer había sido más hermoso: el azul del cielo se transformó de repente en un naranja rojizo intenso y resplandeciente. Las estrellas surgieron esplendorosas e inundaron el horizonte; los observadores se mantenían estupefactos…

Pérez, M. (2019).