Son palabras que tienen un significado opuesto, o contrario al de otra palabra. Proviene de los vocablos griegos: anti: contra, y onoma: nombre. Deben pertenecer, al igual que los sinónimos, a la misma categoría gramatical.
Algunos ejemplos pueden ser:
Alegría – tristeza
Alto – bajo
Amor – odio
Día – noche
Grande – pequeño
Hermoso – feo
Rápido – lento
Subir – bajar
Valiente – cobarde